la desconsideración

Hoy día la gente es demasiado desconsiderada.  Te echan el humo del cigarrillo en la cara,  sin importarle.  Hacen cortes de pastelillos en la carretera como si fueran los dueños de la panadería. Hablan a tu lado por el famoso celular como si tuvieran un altoparlante en la boca.  Se cuelan en la fila del supermercado como si uno fuera ciego.  Algunas madres van con los coches de los niños por los centros comerciales como si fuera Indianápolis 500. Ya he recibido varios cantazos.  Otros están todos los sábados con la radio a todo volumen, tienen el disco rayado.  No puede faltar el vecino que corta la grama todos los domingos por la mañana, sin inmutarse.  Están los que siempre invitan a salir y nunca tienen chavos para pagar.  Una clase singular son aquellos que llaman por teléfono una y otra vez, en algunos casos, decenas de veces, si uno no contestas.  Todo parece indicar que existe un pánico gigantesco  a ser considerados con el prójimo, a ser chéveres, atentos, cortes, y amigable no importa con quien.   Muchas veces llegan a mi mente pensamientos sobre este tema. Y me pregunto: ¿Seré yo la que está mal?  Por exigir que volvamos a ser como una vez fuimos, chéveres.

sustos que ocurren

Hace tiempo que no me llevo un susto

De esos sustos que nos dejan con las manos temblando

De esos sustos que nos dejan sin respiración

De esos sustos que nos dejan sin palabras

De esos sustos que nos hacen llorar

Las cosas van bien

Ya presiento que podría venir uno de esos sustos.

sorpresa

 

Hoy recibí una sorpresa

no eras tú

tú, en vivo y a color

no era tu sincera sonrisa

no era tu buena voluntad

no eran tus infinitas “gracias”

no era tu calorcito

 

Hoy recibí una sorpresa

no eras tú

pero era tu presencia

eran tus deseos

eran tus pensamientos

en forma

de un bizcochito de flores.

cumpleaños

Hoy fue mi cumpleaños.  Durante toda la semana estuve celebrando en persona o a distancia con los verdaderos amigos que tengo.  Realmente ha sido uno de los mejores. No me puedo quejar.  Soy más vieja pero más guapa.  Soy más vieja pero sabia. Creo que estoy más añeja que nunca pero con extraordinarias personas a mi lado. ¡Y eso vale!