Posteado por: Cecil Marie | Septiembre 12, 2008

Las historias de Mariana: “no tengo tema”

Después de un largo día de gestiones en oficina de gobierno, tiendas de aparatos móviles que nunca tienen solución, y las interminables filas de los banco, Mariana iba muy tranquila en su carro deportivo con todos los “powers” por  el expreso Luis A. Ferrer. Como siempre iba escuchando la rumbita de Melendi y  alta velocidad.  De momento, la música se detiene, debido al sistema sofistica de bluetooth que lleva su auto,  y suena el teléfono. Ah era el chico aquel que alguna vez le fue interesante, y a que ahora le comenzaba hacer indiferente por su indiferencia.

Hola ¿Cómo estas? – respondió Mariana.

Bien y tu. Llamaba para decirte que te envié los papeles que quedamos para  que revisara. – contesto el chico, haciendo una pausa para colgar el teléfono.

¿Pero, ya vas a colgarme? No tenemos nada más que hablar. – afirmo Mariana.

No tengo tema – contestó parcamente el chico.

Mariana, que iba contenta escuchando a Melendi cantar acerca de la aventuras de un violinista en un tejado,  quedo en una pieza.   Como era posible que alguien llamara y no tuviera tema.  ¿Para que entonces alguien llama por teléfono si no es para hablar?   Mariana colgó el teléfono sin mediar palabras.   Fue como recibir otro torrente de agua fria.  Ya las canciones de Melendi no le hacían cosquillas.


Respuestas

  1. ¿El chico? Ah, pero la gente sosa se queda sin tema; la música por lo menos siempre hace cosquillas.


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