Caminando por aquellas milenarias veredas en la ciudad de Jerash en Jordania me resbalé. Se me abrió el pantalón que llevaba, uno de mis favoritos de color marón con adornos brillantes, y se abrió una tremenda herida en la rodilla de mis pies izquierda. Una vieja argentina que estaba cerca vino a mi rescate. Sin embargo, esta me abrió mas la herida y sin mediar palabras me hecho alcohol. Aún siento el dolor… grité como nunca.

Nancy dijo:
Septiembre 8, 2008 a 2:29 am
Te alcoholizaron la herida. Shock therapy! Pero se te curó.