hombre de cabello largo

Jean Pierre era un hombre espectacular en todos los sentidos. Una personalidad envidiable,  un físico de fantasía y un pelo largo de pura gloria.  Todas las mañana llegaba en su moto, una de esas viejas de color gris,  al Café De La Paix cerca de Montmarte en Paris.  Se quitaba el casco, se miraba en el retrovisor, en caso que tuviese algún cabello fuera de sitio,  y continuaba su triúnfate, siempre con una sonrisa, camino hacia su habitual mesa.   El café se paralizaba mirando singular criatura.   Se sentaba, pedía un café, un croissant y sacaba su periódico.   Sin lugar a duda su “sex appeal” era su bella cabella larga, de color negro y brillante.  Su ojos eran negros como el azabache y profundos como el mar. Era muy simpático y cortes. Recuerdo muy vívidamente cuando en una ocasión se me cayó al suelo  mi libreta de dibujos, y el hombre del cabello largo corrió a recogerla.   Mientras Jean Pierre estaba en el café mis amigas y yo solo nos quedamos embelesadas mirando casa gesto, movimiento y respiro que aquel hombre de cabello largo que hacía.  Jean Pierre dejó una gran impresión en mi, es posible, que por ello me gusten los hombres de cabello largo, aunque ahora solo me hechiza alguien que no tiene mucha cabellera.

1 comentario

  1. Nancy dijo:

    Septiembre 5, 2008 a 1:00 am

    Me puedo ver en ese café…y en Montmartre…¡embelesada!


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