la motora

Siempre he querido correr motora. Debe ser excitante estar a toda velocidad mientras el viento te acaricia la cara.  Ver el mundo desde otro ángulo otra perspectiva.  Sentirse dueño del mundo. Soy algo miedosa, no lo niego. Así que nunca he intentado correr motora. Aunque pensándolo mejor creo que intente una de esas “scooters” hace siglos en Roma. Intentar para mí significó  que me monte y enseguida me salí corriendo.  Cada año que pasa, que soy mas fockin vieja, me imagino que lo intentare muchísimo menos.  

fotos viejas

Hoy estuve algo nostálgica, no sé si fue la lluvia o la incertidumbre.  Los miles de recuerdos que tengo de mis tiempos de juventud llegaban a mi mente por milisegundos.  Recordé todos los lugares y recovecos que he visitado, las innumerables aventuras en lugares recónditos del planeta y los amigos, los amigos que aun los son y los que ya no serán.  Ya en la tarde, busqué en mi “closet” y me puse a ver fotos viejas. ¡Que nostalgia! De todos los momentos vividos, alegrías redescubiertas y de sueños e ilusiones que aun siguen rotas.  Me puse a digitalizarlas, sin necesidad, para enviarlas a mis amigos por Facebook pensando que habría aun alguna conexión con ese pasado que fue mejor sin serlo.   Miles de imágenes vieron mis ojos hoy. Algunas con mucha alegría, otras con gran tristeza  y otras fueron solamente fotos viejas que aún guardo en mi baúl de recuerdos.  Ya es tarde en la noche, sigo nostálgica, algo triste también y las fotos viejas continúan a mi lado.