camisa de pescados

Amanda está sentada en el balcón mirando hacia la luna nueva de virgo, comiéndose las uñas de sus dedos,  algo nerviosa sin razón aparente. Piensa que ha pasado el tiempo pero no ha dejado de pensar en los buenos tiempos, en los viajes, en las noches de conversaciones infinitas con amigos de verdad.   

Amanda piensa que ha pasado el tiempo y no entiende porque viene alguien a su recuerdo.  Recuerda vívidamente aquel muchacho, algo tímido que conoció con Sarah en Madrid hace trece años.   Era intelectual, excéntrico y muy raro.  Muy raro, de verdad.  Llevaba un cabello  lacio, negro y largo, impresionante.   Su rareza lo hacia de cierto modo interesante.   A Sarah le gustaba verdaderamente. 

Luego de algunos años tropezaron con  él en un salón de estilo o “beauty”.  Allí, sorpresivamente, ¿sería los vestigios de la luna?,  se encontraba Walter Mercado, quien les hizo una consulta a los tres.   Sin embarog, lo que asombro fue la camisa de pescaditos de colores que llevaba.  Por algunos años, esa camisa, fue tema de sus conversaciones nocturnas y sabatinas.  Cada pescado, cada color, inclusive el olor de la misma durante ciertos días fue analizada hasta la saciedad por Sarah y Amanda. ¿Por qué? ¿Por qué la camisa volvió a su memoria?  

 

la banda de rock que nunca fue

Hoy, sola en el hotel, escuchando viejeras de rock, Journey,  Bon Jovei, Deff Leppard entre otras desde mi Ipod vino un recuerdo a mi memoria, aquella banda de rock que quería formar y no pudo ser.   Fue durante aquellos primeros  días de universidad, durante los noventa,  que mis panas querían ser diferentes, rebeldes y romanticones y una banda de rock resultaba ser la idea genial para conquistar el mundo.  Recuerdo que Roberto tocaba la guitarra, Marta era la baterista, Manolete se encargaba del keyboard y yo era la cantante.  Nos llegamos a reunir cientos de veces, seleccionamos un repertorio y hasta el nombre de la banda.  ¡Ay virgen!,  no recuerdo el nombre.  No fue memorable.

Por algún tiempo, Marta solamente hablaba de música, melodías y los conciertos ficticios que íbamos hacer. Manolete hasta pensó en dejar de estudiar y Roberto, el “dandy” del grupo, se dedicó  a conquistar chicas con la excusa que era músico.   Al llegar los exámenes finales todos nos marchamos a la biblioteca y ya no había sitio para la banda,  la música e inclusive la amistad.

El destino nos unió una vez por una banda de rock, y nos separó.  Pero por encima de todo somos amigos de banda y de horas de música que nunca fueron.  Marta se fue a vivir a Buenos Aires y me vino a mi memoria esta noche,  de Roberto y Monolete no se nada. Fue  solo un micromomento  que llena un espacio en el recuerdo.

el ron, paraiso para los labios

Nada como una noche entera de perder el tiempo escribiendo pensamientos fútiles en este espacio cibernético.   Como tantas noches un tema sin importancia inicio la carrera. En esta ocasión hablábamos del ron.  Esa bebida caribeña convertida en símbolo de gran sexualidad, diversión y hasta felicidad pasajera para algunas personas.

La verdad es que no soy de mucho beber alcohol.  La cerveza y yo nos llevamos; el vino no es de mi agrado y cualquier otra cosa me es indiferente.  Pero el ron, el ron me toca otra melodía.  Siempre me ha gustado.   Me alucina su aroma y consistencia.  Su complejidad me exalta los sentidos.  El ron con “coca cola”, de dieta por favor, y un toque de limón o mucho limón me hace palpitar.    El sabor de la suave coca cola combinada al particular aroma del ron es como un paraíso en los labios.   

Cuando creía que ya el ron con coca cola me había atrapado,  llegó a mis labios, la dulzura impaciente del mojito.  Nada como la mezcla del fuerte ron, la dulce menta y el complicado limón en una torrente de placer inmediato.    Oh no, ya extraño el dulce y riquísimo mojito que con pasión me prepararon hace unos días,  otro por favor!

no sé, pero me identifica

una ilusión

 

la ilusión llegó con el viento

la disfrazó de verdad el mar

la intensificó aquellos primeros días

con una sola palabra de sus labios

la ilusión se confundió

hasta que el viento de aquel mar se la llevó

Las historias de Mariana: “los kenton”

 

En sus años de juventud, bueno durante los veintes, Mariana, se dedicó a viajar y estudiar por Europa. Aburrida de la pequeñez e inmadurez mental de su pequeña isla caribeña.  Durante una fría tarde de invierno en la ciudad española de Toledo, aparecieron en su vida dos amigas extraordinarias:  Carola y Viviana.   

La primera sería su amiga y confidente de por vida. La segunda se desvanecería como el agua ante un solo suceso relativo a la música, específicamente al grupo de salsa, los Kenton.  Después de algunos años Viviana conoció al chico perfecto. Un hombre de dinero, con residencia en “Guaynabo City”  y lujosos carros.  Los planes de boda ya eran un realidad.  En una de tantas conferencia telefónicas  a Mariana se le ocurre mencionarle a Viviana, en forma jocosa,  si el grupo de tocara en la boda serían “los Kenton”.  Mariana y Carola se rindieron en una incesante risa, mientras Viviana solo calló.   Viviana nunca más volvió a llamar a ninguna de las amigas. De más esta mencionar que no hubo invitación a la boda. ¿Qué realmente paso? ¿Sería la posibilidad de ser cocola lo que le molestó a Viviana? ¿Qué realmente pasó con los Kenton?

Me borraron de la lista de amigos en FaceBook

Hace algunos días tuve una pequeña diferencia con un amigo de la infancia.  Realmente una tontería ya que días después hablamos como si nada hubiese ocurrido. Sin embargo, cuando entre esta mañana a mi página de Facebook para enviarle algunas fotos, quede atónita ante la borrada de mi perfil de su lista de amigos. ¿Tendrá esto algún significado? ¿Será que podemos ser amigos solo fuera de Facebook? ¿Qué hace que una persona tome una posición tan drástica? Ni que fuera una página secreta con información ultra sensitiva del Mossad, la CIA o Alqaeda.

Espontánea e impulsiva como suelo ser, le envié un mensaje de texto que leía: “me borraste de Facebook, ¡que inmaduro!.  Al  instante, mi amigo me llamo, dejo un mensaje-me imagino que con alguna explicación-, la cual aún no he escuchado.  ¿Querré escucharla?

al final del verano

 

 

el verano

con su calor y su azul

estuvo aquí

y cuando casi se iba

 

algo inesperado

una gran sorpresa

un beso robado

sin mucho esfuerzo

apareció

 

un beso

intenso

memorable

podría significar todo

podría significar nada

 

¿será una historia?

que aún no comienza

¿será una historia?

que ya terminó.

 

el mar

 

El mar

con su fuerza

su olor y su música

solo se llevó  la mitad

de tu recuerdo

el che

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